Reseteando en 3, 2, 1…

productividad

No te resulta desmotivador la sensación (y realidad) de tener tareas pendientes?

De que esa lista de “cosas por hacer” siga creciendo?

Confieso que a mi me ocurría exactamente eso, sentía que 24 horas no eran suficientes para hacer todo lo que tenía que hacer. Afortunadamente descubrí una forma para que esto no ocurra. Desde entonces mi productividad se ha disparado. Quiero compartirlo contigo para que también te sirva a resolver este problema de la falta de tiempo y la acumulación de tareas pendientes.

En primer lugar se trata de tener un planning de tareas semanal. ¿Recuerdas cuando en el cole nos asignaban tareas? Pues es exactamente lo mismo. El tener una planificación previa de lo que tenemos que hacer, no sólo es una manera de motivarnos y aumentar la claridad, sino que nos convertimos enormemente productivos cuando tenemos una agenda concreta.

En segundo lugar, lo que haremos será resetear 2 veces al año, como si fuese una ITV semestral con nosotros mismos.

Como sabes, es muy importante hacen un reseteo de vez en cuando, reconectarnos y tomar un balón de oxígeno que nos permita volver a la rutina con energías renovadas, ideas concretas y claridad en nuestros proyectos. Estos reseteos normalmente los hacemos a través de vacaciones, retiros, un viaje… y eso es fenomenal, aunque lo que te propongo hoy, es un reseteo realmente profundo y para ello es primordial que te centres el limpiarte. Y no me refiero a una ducha… aunque eso también es un buen detalle 😛

 

La limpieza debe de ser más profunda y dedicada a 3 ámbitos: Nuestro hogar, nuestro cuerpo y nuestra mente.

El ejercicio de auto – limpieza consiste en resolver todas esas tareas pendientes que tenemos, que se van acumulando en algún lugar de nuestra mente y que nos persiguen aunque queramos huir de ellas.

En nuestro hogar: Ese enchufe que hay pendiente por arreglar, esa bombilla fundida, ese trastero que hay que acondicionar…

En nuestro cuerpo: Planificar una dieta equilibrada, establecer unos horarios de descanso, comprometernos con hacer ejercicio diario…

En nuestra mente: Resolver esos problemas que nos bloquean, aprender a hablar en positivo, tener espacios de meditación para poder mantener la mente en blanco…

El ejercicio de auto - limpieza consiste en resolver todas esas tareas pendientes que tenemos, que se van acumulando en algún lugar de nuestra mente y que nos persiguen aunque queramos huir de ellas. Clic para tuitear

En qué cambiaría tu vida si un día te levantases y te dieses cuenta de que no tienes tareas pendientes, que tu hogar está tal y como te gusta, que no tienes asuntos burocráticos pendientes, que tu alimentación, tu descanso y tu ejercicio son tu principal fuente de energía, que tienes claridad en tu mente y lo ves todo muy nítido…

Seguro que cambiaría en muchos aspectos, y por tanto, estoy seguro de que estás de acuerdo conmigo en que conseguir hacer esta limpieza te resultaría muy beneficioso.. entonces, por qué no lo haces?

Pues por el mismo motivo que no lo hacía yo probablemente, porque al fin y al cabo, no le damos la importante que realmente tiene, y para dársela, sólo existe una posibilidad, tomárselo en serio y ser capaz de tomar la decisión de ponerte manos a la obra.

¿Qué pasos seguir?

Coge lápiz y papel… y te diré lo que vas a hacer!:

  • Haz un listado de todas aquellas cosas que están pendientes por hacer, si quieres puedes empezar por tu hogar. Da una vuelta por tus habitaciones y revisa qué cosas están distintas a como deberían estar.
  • Después, puedes seguir puntuando de 0 a 10 cuál es tu nivel de satisfacción respecto a tu descanso, alimentación y ejercicio, apunta ahora qué cosas podrías hacer para que esas valoraciones fuesen un 10. 
  • Por último, tómate 30 minutos con tranquilidad para pensar todas aquellas cosas que están perturbando tu mente, esas acciones que están pendientes por resolver y que has ido dejando hasta ahora, acciones que aunque son incómodas, sabes que tienes que realizar.

 

Cuando tengas este listado completo, te invito a que lo releas, experimentarás algo que no esperabas… satisfacción! Así es, paradójicamente a nuestro cerebro le encanta tener tareas pendientes, acciones concretas y definidas para hacer en un plazo determinado. Lo que nuestro cerebro no soporta saber que hay algo pendiente pero que no está concreto o que se diluye entre decenas de otras cosas pendientes…

Bien, siguiendo con ese listado, llega el paso de tomar una decisión… por dónde empezar? Mi consejo es que empieces por lo que menos te guste o menos te apetezca. Por dos motivos: el primero es porque te quitas de encima primero los marrones incómodos y el segundo es porque lo que va quedando pendiente… es más divertido! De lo contrario, lo más probable es que aquello que no te gusta se vuelva a quedar pendiente, me equivoco? 🙂

Otra recomendación es que pongas fechas y plazos concretos, quiero decir, no es lo mismo “tengo que pintar la habitación” que “el miércoles de 9h a 13h pinto la habitación”.

Por supuesto, lo ideal es que una vez que has limpiado ese listado de tareas pendientes, te esfuerces para que esa lista no se vuelva a llenar y esto lo haces siguiendo el paso número 1: Planificar y agendar tareas.

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