3 pasos para alcanzar el éxito

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Éxito. Menudo concepto. Es tan subjetivo como otros conceptos como felicidad, amor…

Para cada persona, la palabra éxito tendrá un significado distinto, es más, dependiendo de nuestra etapa vital, de nuestro momento en la vida, el éxito también va adoptando diferentes significados.

Para mí, el éxito no es algo que haya que alcanzar, sino una forma de vivir. Quiero decir, el éxito no se trata de la consecución de nuestros objetivos, sino la manera en la que abordamos los objetivos que tenemos. 

El éxito no se trata de la consecución de nuestros objetivos, sino la manera en la que abordamos los objetivos que tenemos. Clic para tuitear

 

Me quedo con la definición de Ralph Waldo Emerson que dice así:

“Éxito es reírse a menudo y amar mucho, ganarse el respeto de las personas inteligentes y el afecto de los niños. Conseguir la aprobación de los críticos honestos y soportar la traición de los falsos amigos. Apreciar la belleza y descubrir lo mejor de los demás. Dar lo mejor de uno mismo sin esperar nada a cambio y mejorar el mundo un poquito con un alma rescatada, un trozo de jardín o una condición social redimida. Haber jugado y reído con entusiasmo, haber cantado hasta la exaltación. Saber que por lo menos una persona ha respirado más fácilmente gracias a ti. Esto si que es haber triunfado.”

 

3 Pasos para alcanzar el éxito

Sea cual sea tu definición de éxito, voy a darte las 3 claves primarias que necesitas saber si quieres emprender un proyecto personal o profesional, sea cual sea, con el mayor éxito posible.

 

Paso número 1 – Conoce a tu enemigo

En tus proyectos habrá un enemigo en el que te vas a enfrentar una y otra vez. Se trata de alguien que conoces muy bien y que él te conoce a ti incluso mejor… él  te hará dudar de cada movimiento que hagas y sentirás que siempre está a tu acecho, en tu sombra, en tu mente, en tu cuello… estoy hablando de ti, porque ese enemigo eres tú.

Cuando comienzas cualquier proyecto importante para ti, te sientes incapaz, nadando entre tiburones, despistado, desenfocado e incluso torpe. Todo eso es natural y forma parte del proceso.  El problema llega cuando crees que ese “personaje” eres tú realmente. A mí, también me pasó y te lo voy a contar:

-Cuando decidí dejar mi empleo de toda la vida y dedicarme al coaching, ese enemigo vino a decirme todo lo malo que me podía ocurrir y sentí muchísimo vértigo pensando en cómo iba a vivir trabajando como coach: ” nadie me conoce”, “¿lo haré bien?”, “cómo voy a dejar un empleo estable así como están las cosas….”

La frase que más escuchaba o leía en esos momentos era: “Sé tú mismo” , pero claro… ¿Quién era yo realmente? ¿Alguna vez me había detenido a pensar quién era yo? Pues la realidad es que no… lo único que había hecho durante toda mi vida era aferrarme a esa identidad que había construido sobre mis creencias, mis experiencias, mi historia y mi forma de ver el mundo. Había alimentado durante años a un “personaje” que a la vez me convencía de que yo era él. Cuando realmente yo soy mucho más que ese personaje…

A partir de ahí la observación sobre mi mismo y darme cuenta de que yo no era ni dejaba de ser… que yo me construyo y me destruyo. En definitiva la pregunta correcta no es  ¿quién soy? sino ¿quién quiero ser?

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Este es el primer paso si quieres tener éxito. Deshazte de esa identidad falsa que te etiqueta en un personaje. Céntrate en indagar en quién te quieres convertir y constrúyete a ti mismo.

 

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Paso número 2 – Cómo es adentro, es afuera

Voy a decirte algo: Tu problema no es que no consigas el éxito en tu proyecto, sino en otros asuntos en tu vida que se reflejan en tu proyecto.

Tu problema no es que no consigas el éxito en tu proyecto, sino en otros asuntos en tu vida que se reflejan en tu proyecto. Clic para tuitear

Me explico:

Normalmente cuando queremos conseguir algo que se nos está atascando, por ejemplo, sacar adelante tu negocio, nos centramos en solucionar las partes que no funcionan del negocio (técnicas de venta, comunicación, página web, redes sociales…), y eso no suele dar resultado porque en realidad es que el problema de nuestro proyecto suele radicar en nuestra vida personal. 

Lo que hacemos a diario en nuestra vida cotidiana es el reflejo de lo que hacemos en nuestro proyecto. Si tienes un concepto negativo sobre los vendedores, te costará vender. Si te cuesta pedir ayuda, te será complicado recibir, si en tu vida personal no cuidas tu descanso, ocio, relaciones, alimentación… perderás (o no generarás) la energía que necesitas para sacar tu proyecto adelante. 

Volviendo a mi caso personal, algo que me costó al principio era “vender mis servicios”. Algunas de mis creencias eran: “Me encanta ayudar a la gente, no quiero cobrar por ello”, “Si me vendo, la gente perderá confianza en mí”… ¿te suenan?

Por otro lado quería dedicarme a esto y para ello, ¡necesitaba vender! Así que a regañadientes intenté adoptar distintas estrategias para conseguir ventas pero claro, el problema no estaba en mi forma de vender, sino en el concepto que tenía sobre la venta.

Mis creencias sobre la venta y sobre los vendedores, me bloqueaban porque no me permitía sentirme cómodo vendiéndome a mi mismo, es como si diese por hecho que la gente podía pensar que yo era un “vendedor” y claro, ¿quién quiere escuchar a un vendedor? ¡Ahí estaba la clave! Yo tampoco compraba muchas veces porque me parecía que me estaban vendiendo, como si vender fuese algo negativo,  era mi desconfianza al mundo de la venta lo que no me dejaba tener un concepto natural sobre ella. Siempre vendemos aunque no queramos, cuando damos nuestra opinión, cuando elegimos un vestuario, en nuestro lenguaje verbal y no verbal… ¡vendemos nuestra marca personal!

Una vez que comprendí este nuevo concepto, el siguiente paso era integrarlo en mí. La mejor manera de hacerlo fue acostumbrarme a comprar. Pero no cualquier cosa, lo que hice fue comprar asesoramiento con profesionales que me ayudasen a impulsar mi negocio, invertí en lo que consideré necesario para avanzar. Por supuesto que no compré a cualquiera, antes me informé sobre qué servicio estaba comprando y quién me lo iba a dar. ¿Sabes que ocurrió? Te vas a sorprender… en cuanto empecé a comprar (invertir), ¡empecé a vender! 

Por lo tanto, este es el segundo paso: deja limpia tu zona interior y eso se reflejará en tu zona exterior. Mi obstáculo era el de la venta y el tuyo puede ser ese o cualquier otro. Examina qué te está bloqueando en tu vida cotidiana, tus juicios y creencias. Resuelve esto y el resultado en tu proyecto aparecerá. Puedes llamarlo magia 🙂

Paso número 3 – Amplia tu cajón de abundancia

Voy a preguntarte algo que no te dejará indiferente. ¿Tus sueños son tan grandes como puedes imaginar o son lo suficientemente grandes como para que estés satisfecho?

Vuelve a leerla… 

Quiero decir, ¿cómo de grande es el cajón donde habitan tus sueños? Tener eso claro es muy importante y ahora lo entenderás mucho mejor. Voy a ponerte de ejemplo la empresa Primark. Sí, sí, has leído bien, ¡Primark!

¿Te has fijado alguna vez cómo son de grandes las bolsas de Primark? Son enormes ¡y no es una casualidad! Es una estrategia muy consciente para que aunque introduzcas muchos artículos en la bolsa, siempre parece que está vacía. Así que lo que haces es seguir llenando la bolsa por que tu sensación es que llevas poquitas cosas. No está mal pensado, ¿verdad? 

Pues tu mente funciona igual. Si tu bolsa de sueños es pequeña porque prefieres conformarte con lo “suficiente” se llenará en seguida.

Eso ayudará a no frustrarte al no conseguir cosas pero tú y yo sabemos que la vida no funciona así. Te estás auto engañando porque tienes miedo al fracaso y prefieres ponerte retos pequeños que te aseguren cumplirlos. Siento ser tan sincero 😉

En cambio si tu bolsa es grande, si tu mente es grande,  siempre habrá capacidad para seguir incorporando sueños dentro de ella, verás todas las posibilidades que aun puedes incorporar.

Una de las reglas que rige el universo es que no hay espacios vacíos, cuando hay un hueco, el universo se encarga de rellenarlo, no me preguntes cómo ni porqué, ¡pero ocurre! Estoy convencido de que la ciencia a través de la cuántica y otros estudios logrará darnos una explicación pero lo cierto, es que incluso el vacío está compuesto por pequeñas partículas.

Siguiendo esta ley, lo único que tienes que hacer es ampliar tu cajón para que el universo se encargue de llenarlo de aquellas cosas que deseas. Y no sólo funciona con tus sueños, también con el amor, el dinero, el miedo o el fracaso… porque el universo no entiende de cosas buenas o malas, simplemente llena los espacios que encuentra con lo que tú le pidas. ¿Tienes miedo? Te dará miedo. ¿Tienes abundancia?: Puedes completar tú la frase 🙂

El paso número tres: sueña en grande, amplía tus opciones, apunta a lo más alto. Lo peor que puede ocurrir será mejor que si te centras en no fracasar.

Y ahora, me encantaría conocer qué es el éxito para ti. ¿Me lo compartes?

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